Si señoras y senõres, sólo faltó el Real Madrid con un 10-1 y completábamos así el linaje real con el 7-1 de River y el 4-1 de Millonarios.
Precisamente en la previa le decía a un conocido hincha de Santa Fe, que con los Millonarios, siempre era todo sufrido, que ¿por qué “carachas” no podíamos golear y salir tranquilos una vez, una vez, sólo una vez?
Pues lo hicimos embajadores, goleamos al Junior en semifinales de la Copa Postobón, créanlo porque aunque digan lo que digan, lo cual no nos importa si somos azules, no nos podrán quitar el vallenato bailado. Y gallinas también a celebrar pues los bohemios contudentemente recordaron hoy quién es el papá y que lo es desde 1931.
Así pues hoy me puedo ir a la cama con una felicidad tan grande, sin voz, como siempre que salgo del Campín o del Monumental, pero con el corazón palpitando como nunca, pues estuvimos en crisis, se vinieron tiempos difíciles, lloramos y nos decepcionamos, pero no nos quedamos ahí. Millos a un paso de una final, final que no vemos desde hace 10 años y entre los 8; y River liderando y con categoría su camino de regreso a la competencia en la A, porque lo grande ni Nacional B lo puede quitar.
Todavía no somos campeones de nuevo, no, pero hoy podemos celebrar este momento que es especial y por favor seguir apoyando (bancando) a nuestros equipos incondicionalmente, quiero ver El Campín y por ahora el Gasómetro llenos a reventar como siempre nos ha caracterizado en nuestros países respectivamente. En las buenas y en las malas batimos records de hinchada, no dejemos que el 2011 sea una excepción. La misión de los 22 en la cancha es meterla toda, y la de la hinchada acompañarlos, cantarles, animarles y bueno si toca retarlos para que se muevan. Entonces a cumplir todos juntos nuestras responsabilidades y así veremos de nuevo a los más grandes, siendo grandes.
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