“Millos no tiene marido, Millos no tiene mujer...”
Ganamos un Clásico de suma importancia para nosotros, no por el rival, no porque fuera de la C, no porque su delantero estrella valga su peso en oro... no señoras y señores, sencillamente porque estabamos en la obligación de hacerlo. Me gustaría decirles que paseamos al Expreso Rojo, que tuvimos muchas más opciones de gol y cosas de este estilo, pero tristemente no lo puedo hacer. Ganamos un partido que comenzó bastante confuso para nosotros, pero que gracias a los nuevos personajes en el campo que supieron encontrar su espacio, encontramos este respiro que tanto necesitábamos. Claro está que contamos con suerte y gracias a Dios ese riflazo de Léider, quien menos quería que nos convirtiera, se le fue por arriba del larguero. Errores los seguimos teniendo y los mismos de siempre, Pedrito hizo unas muy buenas jugadas, pero me parece que hoy dejó entrever la corta edad que tiene, y le ganó la experiencia. Con esto no estoy diciendo, que no debería jugar, al contrario me encanta, pero si hay que saber hacer ciertas cosas. De resaltar la labor de Flavio Córdoba, uno de estos “nuevos” el cual tuvo un muy buen desempeño y me gusto tanto que le daría la titularidad. Y Mayer junto a Omar Vásquez estuvieron a la altura, los pases de Mayer ni mandados a hacer, eso si no falta el que se come, lo cual ya es normal en el cuadro embajador. A Rafa no lo vi tan claro como en otros partidos, me parece que extrañó mucho a Cañiza, pero siempre que pudo la luchó como ya es normal en nuestro Capitán. Una última cosa, señores de la defensa, ¿algún día dejaremos de complicarnos la vida? si es más sencillo pasársela al compañero que intentar correr por toda la cancha con ella y darle así ventaja al rival, ¿por qué nos cuesta tanto a veces?
Bueno, pero no quiero parecer una criticona más, ganamos y salir del Campín con un triunfo, no tiene precio. Pero queremos más Millos, para que vayamos más de los aproximadamente 17.000 hinchas que fuimos hoy al estadio, queremos estabilidad y no esa montaña rusa en la que venimos, queremos ver de nuevo al papá siendo grande en toda la familia colombiana.
